GRACIAS POR TU VISITA

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martes, 1 de diciembre de 2015

IGLOO-LIBRO, NOS ENCANTA ESTA INSTALACIÓN



Igloo Libro book
 El Igloo Libro es una instalación escultórica del artista colombiano Miler Lagos. La pieza fue construida en la Galería MagnanMetz de Nueva York. Los libros están cuidadosamente apilados para crear una cúpula compacta que es totalmente estable, apoyándose y sosteniéndose sobre sí misma. 
Los libros están ordenados con las páginas orientadas hacia el exterior para crear ana concha blanca mientras que los lomos de colores de los libros se orientan hacia el interior revelando sus títulos. Desde diccionarios a volúmenes sobre geografía o psicología, el espacio de casi tres metros cúbicos contiene la riqueza de conocimientos que contienen los libros. Así, la estructura lúdica proporciona un refugio de protección para sus posibes residentes y un espacio lleno de información que puede trasmitirse a lo largo de diversas generaciones.
Igloo Libro book2
Igloo Libro book3
Igloo Libro book4

martes, 17 de noviembre de 2015

EL ESPÍRITU DE NAVIDAD




El Espíritu de Navidad


Descripción del producto

Desde hace ya varias décadas, en todo el planeta, ha venido tomando cuerpo una influencia europea, específicamente, nórdica, con motivo de la llegada de El Espíritu de Navidad. 
Esto no existía antes, cuando únicamente se celebraba el Nacimiento de Jesús, y todos se preparaban desde comienzos del mes de Diciembre, sólo para esta celebración y la de fin de año.
Así pues, esta influencia ha hecho que también se celebre el di 21 de diciembre, la llegada de El Espíritu de la Navidad, con cenas, fiestas y peticiones a nuestro personaje. Bello y hermoso legado para los que son creyentes, y están poseídos de inmensa fe.
Por eso hemos resumido en estas páginas lo que es la Navidad, lo que es El Espíritu de Navidad, su celebración y peticiones, y cómo hacerlas, esperando que sean del agrado de todas las personas que nos honran con su lectura.

VIVIR EMPEZANDO, ES LA FORMA DE LLEGAR. LO DEMÁS

VIVIR EMPEZANDO, ES LA FORMA DE LLEGAR. LO DEMÁS... ¡OLVIDALO!
Las resacas que dejaron las tormentas de este año… 
Los pasos tambaleantes, los pasos retrasados, los pasos hacia atrás…
Las veces que pasaste ignorado, inadvertido, lastimado…
Los sueños consumidos, las ilusiones hechas cenizas, los intentos hechos polvo y el amor hecho recuerdo…
Las veces que latió tu corazón y nadie se dio cuenta,
que quisiste hacer y no te dejaron, que abriste los ojos y te cerraron los párpados…
Las estrellas apagadas, los días opacos, el tiempo en blanco, la luna dividida y las horas lentas…
El manto de insignificancia, de masa, de anonimato… de rutina…
Las espinas largas y hondas, los secretos angustiosos y tristes, las piedras altas e insalvables…
Las semillas que se te quedaron dormidas, los vuelos que se te quedaron a ras de tierra,
las rosas que se secaron antes de tiempo…
La cáscara de la semilla, el lucimiento de la vanidad, la máscara del hombre y el ropaje de la verdad… ¡Olvídalo!
Párate en la proa de tu barco, levanta de nuevo las velas, mira hacia lo largo y lo ancho del mar …
… cuando te convenzas de su inmensidad encontrarás otro camino y,
cuando mires al cielo parecerás gaviota que apartándose de todo encuentra el camino.

NO PUEDO MÁS



NO PUEDO MÁS…
Esta es la frase en la que nos escudamos, no pocas veces para justificar nuestra falta de voluntad, nuestra falta de generosidad.
Los psicólogos nos dicen, que son pocas las personas que desarrollan toda la actividad de la que serían capaces.
¿Eres tú de esos pocos?
¿O eres acaso del montón?
Debes convencerte de que, si te lo propones, puedes hacer más de lo que haces.
Si quieres, pero si quieres de veras, sabrás descubrir en ti, resortes de insospechada potencialidad y que harán que te abras a la gente.
Lo que pasa es que la comodidad, la pereza espiritual, para vencerse, dominarse, para molestarse por los demás, anulan en ti esos recursos y resortes.
Por eso te sientes cansado, decepcionado, desilusionado, amargado, y has llegado a convencerte de que no puedes hacer nada más, de que ya haces todo,
lo que te corresponde.
Te está faltando un poco de voluntad; no digas que te faltan fuerzas, tiempo, oportunidades, entusiasmo, compañía y tantas otras cosas, con las que te estás engañando y por consecuencia, anulando, esterilizando, haciendo inútil… y eso, el sentirte inútil, es lo que impide que tu vida sea feliz y optimista.
Hay hombres que hacen muchísimo más que tú; no me digas que es porque ellos “pueden” más que tú.
La verdad es que ellos “quieren” más que tú, y por eso “pueden” más que tú.
Aquí es donde se aplica aquello de que “querer es poder”.
Esta no será una afirmación irrefutable, pero es real en mil ocasiones, y si no lo crees, haz la prueba y verás.

EL VASO DE AGUA



EL VASO DE AGUA
Un conferenciante hablaba sobre el manejo de la tensión. 
Levantó un vaso con agua y preguntó al auditorio:
- ¿Cuánto creen ustedes que pesa este vaso con agua?
Las respuestas variaron entre veinte y quinientos gramos.
Entonces el conferencista comentó: 
- No importa el peso absoluto. Depende de cuánto tiempo voy a sostenerlo. 

Si lo sostengo por un minuto, no pesa nada. Si lo sostengo durante una hora, 
tendré un dolor en mi brazo. 
Si lo sostengo durante un día completo, tendrán que llamar una ambulancia. 
Y es exactamente el mismo peso, pero cuanto más tiempo paso sosteniéndolo, 
más pesado se va volviendo.
Y concluyó:
- Si cargamos nuestros pesos todo el tiempo, más pronto o más tarde, 

ya no seremos capaces de continuar, la carga se irá volviendo cada vez más pesada. 
Lo que tienes que hacer es dejar el vaso en algún lugar y descansar un poco antes de sostenerlo nuevamente. 
Tienes que dejar la carga de lado periódicamente, ¡De la forma que sea! 
Es reconfortante y te vuelve capaz de continuar. 
Entonces, antes de que vuelvas esta noche a tu casa, deja afuera el peso, 
en un rincón. No lo Cargues hasta tu casa. Mañana podrás recogerlo otra vez, al salir.

LA ENFERMERA


LA ENFERMERA
Un caluroso día de verano, un joven matrimonio y su pequeña hija de cuatro años, Susana, iban de viaje de vacaciones a las montañas por algunas semanas cuando en forma imprevista un inmenso camión que venía en sentido contrario chocó violentamente al pequeño auto en que viajaban. Los padres de la niña quedaron gravemente heridos y ella se quebró algunos huesos. Tan pronto como fué posible fueron llevados al hospital más próximo y separados en distintos centros: los padres fueron a la unidad de cuidados intensivos, y Susanita fue llevada a la unidad infantil. Como pueden imaginarse, la niña no sólo se encontraba con grandes dolores físicos, sino que además ella estaba muy asustada porque sus padres no estaban con ella para confortarla.
Gloria, la enfermera que fue asignada a Susana, era soltera y de unos cuarenta años. Ella entendió el temor y la inseguridad de la niña y procuró darle todo lo que sus padres no podían darle. Cuando Gloria terminaba su turno de trabajo, en lugar de irse a su casa se ofrecía como voluntaria para acompañar a Susana por las noches. Por supuesto que la relación especial que estaba naciendo entre la niña y su enfermera produjo un acercamiento afectivo muy grande entre las dos. Gloria le traía galletas, libros de monitos y juguetes; le cantaba canciones y le contaba un sin fin de cuentos.
Cuando Susanita pudo moverse, Gloria la colocaba en una silla de ruedas y la llevaba a visitar a sus padres todos los días. Después de varios meses de hospitalización la familia fue dada de alta. Antes de dejar el hospital los padres agradecieron a Gloria por su devoción y tierno cuidado, y la invitaron a que los visitara. Susana no quería que Gloria se quedara e insistía en que ella se fuera a vivir con ellos. Gloria tampoco quería que su Susanita se fuera sin ella, pero su vida estaba en el hospital para niños y ella no podía dejar su “hogar”. Por meses mantuvieron contacto solo vía telefónica debido a la distancia que los separaba, hasta que la familia se fue a vivir a otro país.
Después de pasar más de treinta años, Gloria ahora en sus setenta, se enfermó de pulmonía y fue hospitalizada en la unidad geriátrica del hospital cerca de su casa. Una enfermera que estaba de turno notó que Gloria recibía muy pocas visitas, así que trató de darle un cuidado especial.
Una noche cuando la enfermera estaba sentada cerca de su anciana paciente y conversaban amigablemente, le confidenció a Gloria la razón por la cual ella había estudiado enfermería. Comenzó diciendo que cuando ella tenía cuatro años, con sus padres había tenido un accidente automovilístico, y que al ser llevada al hospital conoció a una enfermera maravillosa que le había ayudado a recuperarse con tal devoción y amor. Después, continuó diciendo, había dejado el país y al crecer había decidido seguir el ejemplo de su amada y recordada enfermera, estudiando enfermería, para poder ayudar a los enfermos
Al volver a su país y contraer matrimonio, encontraron trabajo en esta ciudad. Y por eso que ella estaba en ese lugar.
Gloria no pudo seguir escuchando, y con sus ojos llenos de lágrimas se acercó a su enfermera y le dijo: “Susanita, estamos nuevamente juntas, pero esta vez tú me estás cuidando”. Susana al fijar sus ojos en Gloria de pronto pudo reconocerla. ¿Eres realmente tú?, exclamó. “Cuantas veces he pensado en ti y orado que algún día pudiéramos estar juntas de nuevo”.
Cuando Gloria se recuperó, Susana sin preguntar tomó las pertenencias de Gloria y la llevó a vivir con su familia, donde llegó a ser una muy especial abuelita.

INSTANTES PERDIDOS



INSTANTES PERDIDOS
Los instantes perdidos son irrecuperables…
La vida puede ser vivida, o transformarse en un simulacro. 
Puede ser serena, puede ser competitiva. Puede ser alegre, puede ser triste, pero siempre es irrecuperable.
Rabindranath Tagore, poeta indio, decía:
“Si de noche lloras porque se ha ido el sol, tampoco podrás ver las estrellas”.
El ser humano, eternamente insatisfecho, padece cuando no tiene nada 

y también padece cuando tiene demasiado.
No quiere conservar sus bienes para disfrutarlos, sino mantenerlos para acrecentarlos.
Si alguien es demasiado amado, se siente atosigado.
Si nadie lo ama, se siente desgraciado.
Cuando está con una persona añora otra presencia.
Cuando está en alguna parte, quisiera estar en otra.
Tantas veces el valor lo obtiene de lo que se ha perdido.
Tantas veces lo largamente anhelado aburre y desespera.
¿Hasta cuándo?
¿Hasta cuándo dejaremos escapar lo que tenemos, 

buscando lo que tampoco disfrutaremos?
¿Y hasta cuándo seguiremos pensando que es tarde, que ya no hay oportunidad?
Vivamos el momento, disfrutemos lo que tenemos y nunca, pero nunca,
olvidemos que el único tiempo que podemos perder es el que todavía no ha llegado.
El resto es pasado,
¡No sigamos perdiendo el tiempo!

A TODA PRISA



A TODA PRISA
Cierta vez, un conductor se desplazaba por una autopista a una velocidad excesivamente alta, cuando, de repente justo después de una curva aparece un hombre parado en medio de la vía, haciendo señal de parada con los brazos y de una forma desesperante.
El conductor, sorprendido y a la vez asustado, toca insistentemente la bocina para ver si así el individuo se quitaba del camino. Pero fue inútil, 
el hombre seguía haciendo señal de pare con sus brazos.
Debe de estar loco, dijo el conductor mientras pisaba el freno provocando un fuerte chillido 
y dejando dos largas marcas negras en el pavimento, logrando así detener el coche 
antes de chocar a aquel hombre. Muy enfadado, se desmonta del coche 
y cerrando la puerta, se dirige hacia el hombre 
y le dice: Acaso no tienes ojos? No ves lo peligrosa que es esta carretera 
y te atraviesas en ella como si nada? O acaso eres un loco para no ver el peligro que corres?
No, señor, no estoy loco, le contesto el individuo. Lo que pasa es que el puente que está en la próxima curva, por efectos de la tormenta, acaba de desplomarse; y sabía que, si no hacia algo, usted, 

en este momento, ya estaría muerto. Tuve que arriesgar mi vida para ver si podía salvar la suya.
Casi siempre, las cosas tienen un porqué!!!, y muchas veces hablamos y juzgamos antes de tiempo.

UN NUDO EN LA SÁBANA



UN NUDO EN LA SÁBANA 
En la reunión de padres de familia de una escuela, la directora resaltaba el apoyo que los padres deben darle a los hijos. 
Ella entendía que aunque la mayoría de los padres de la comunidad eran trabajadores, debían encontrar un poco de tiempo para dedicar y pasar con los niños. 
Sin embargo, la directora se sorprendió cuando uno de los padres se levantó y explicó, que él no tenía tiempo de hablar con su hijo durante la semana.
Cuando salía para trabajar era muy temprano y su hijo todavía estaba durmiendo y cuando regresaba del trabajo era muy tarde y el niño ya estaba acostado.
Explicó además, que tenía que trabajar de esa forma para proveer el sustento de la familia.
Dijo también que el no tener tiempo para su hijo lo angustiaba mucho e intentaba reemplazar esa falta dándole un beso todas las noches cuando llegaba a su casa y para que su hijo supiera que él le había ido a ver mientras dormía, hacía un nudo en la punta de la sábana.
Cuando mi hijo despierta y ve el nudo, sabe que su papá ha estado allí y lo ha besado. El nudo es el medio de comunicación entre nosotros.
La directora se emocionó con aquella singular historia y se sorprendió aún más cuando comprobó que el hijo de aquel hombre era uno de los mejores alumnos de la escuela.
Este hecho nos hace reflexionar sobre las muchas formas en que las personas pueden hacerse presentes y comunicarse con otros.
Aquél padre encontró su forma, una forma simple pero eficiente. Y lo más importante es que su hijo percibía a través del nudo, todo el afecto de su papá.
Algunas veces nos preocupamos tanto con la forma de decir las cosas que olvidamos lo principal que es la comunicación a través del sentimiento.
Simples detalles como un beso y un nudo en la punta de una sábana, significaban para aquél hijo, muchísimo más que un montón de regalos o disculpas vacías.
Es válido que nos preocupemos por las personas, pero lo más importante es que ellas sepan y puedan sentir nuestra preocupación y cariño por ellas.
Para que exista la comunicación, es necesario que las personas “escuchen” el lenguaje de nuestro corazón, ya que los sentimientos siempre hablan más alto que las palabras.
Es por ese motivo que un beso, revestido del más puro afecto, cura el dolor de cabeza, el golpe de la rodilla o el miedo a la oscuridad.
Las personas tal vez no entiendan el significado de muchas palabras, pero saben distinguir un gesto de afecto y amor, aunque ese gesto sea solamente un nudo en la sábana. Un nudo cargado de afecto, ternura y amor.
“Vive de tal manera que cuando tus hijos piensen en justicia, cariño, amor e integridad, piensen en ti”

EL PAN TOSTADO...


EL PAN TOSTADO
Después de un largo y duro día en el trabajo, mi mamá puso un plato de salchichas y pan tostado muy quemado frente a mi papá.
Recuerdo estar esperando ver si alguien lo notaba.
Sin embargo, aunque mi padre lo notó, alcanzó un pan tostado, sonrió a mi madre y me preguntó cómo me había ido en la escuela.
No recuerdo lo que le contesté, pero sí recuerdo verlo untándole mantequilla y mermelada al pan tostado y comérselo todo.
Cuando me levanté de la mesa esa noche, recuerdo haber oído a mi madre pedir disculpas a mi padre por los panes tostados muy quemados.
Nunca voy a olvidar lo que le dijo: ”Cariño no te preocupes, a veces me gustan los panes tostados bien quemados.”
Más tarde esa noche, fui a dar el beso de las buenas noches a mi padre y le pregunté si a él le gustaban los panes tostados bien quemados.
Él me abrazó y me dijo estas reflexiones:”tu mamá tuvo un día muy duro en el trabajo, está muy cansada y además – un pan tostado un poco quemado no le hace daño a nadie”.
La vida está llena de cosas imperfectas y gente imperfecta.
Aprender a aceptar los defectos y decidir celebrar cada una de las diferencias de los demás, es una de las cosas más importantes para crear una relación sana y duradera.
Un pan tostado quemado no debe romper un corazón.
La comprensión y la tolerancia es la base de cualquier buena relación.
Sé más amable de lo que tú creas necesario, porque todas las personas, en éste momento, están librando algún tipo de batalla.
Todos tenemos problemas y todos estamos aprendiendo a vivir y lo más probable es que no nos alcance la vida para aprender lo necesario.
El camino a la felicidad no es recto.
Existen curvas llamadas EQUIVOCACIONES, existen semáforos llamados AMIGOS, luces de precaución llamadas
FAMILIA, y todo se logra si tienes una llanta de repuesto llamada DECISIÓN, un potente motor llamado AMOR, un buen seguro llamado FE, y abundante combustible llamado PACIENCIA.